Lugares de interés

Santuario de la Virgen de la Fuente


A
unos 2 km. de la población, junto al rio Tastavins y la carretera
Monroyo-Valderrobres, se encuentra el santuario de la Virgen de la
Fuente. Según cuenta la tradición, en el s. XIII se apareció en este
lugar, al lado de un manantial, una imagen de la Virgen. El año 1341 se
creó una cofradía que colaboró en la construcción de una iglesia para
su veneración.
El edificio actual es una construcción del
gótico-mudéjar del s. XIV. El interior es de una sola nave dividida en
cinco tramos por medio de cuatro grandes arcos de diafragma moldurados
en las aristas, sostenidos por columnas con sencillos capiteles decorados con motivos florales y figuras humanas o animales fantásticos.
El
trabajo realizado en la madera es mudéjar, tanto la puerta como el
tejado. Su cubierta es de madera a dos vertientes (artesonado) y el
interior está decorado con heráldica de familias nobles aragonesas,
cruces de Calatrava, formas geométricas y leyendas religiosas.
En
la fachada hay un trabajado rosetón y está coronada por un campanario
de espadaña de tres oberturas. La iglesia fue declarada monumento
nacional en 1931.
Entre la iglesia de la Virgen y el albergue o
hospedería, hay un edificio del que se dice, sin ningún documento que
lo testifique, que formaba parte de un convento.
Desafectada la
primitiva iglesia de la Virgen de la Fuente, el año 1556, se construyó
el templo llamado “de Baix, del Santuari de la Font”, reformado los
siglos XVII y XVIII. Bajo la iglesia mana una fuente de quince caños.

Espacio Gótico “lo Roser”

Sobre
el solar de la antigua iglesia de San Miguel se ha estructurado un
espacio lúdico La antigua iglesia gótica de San Miguel  era una
edificación de una sola nave y con contrafuertes, probablemente
constaba de tres tramos y una cabecera ochavada cubierta con bóveda de
crucería y con nervios perfilados de fina labra. Está orientada de
Oeste a Este y situada en la calle San Miguel, al norte del caso
histórico. Junto a una de las puertas de entrada al recinto medieval,
de la que se conserva una de sus jambas, el empedrado de la vía
fuertemente ascendente procedente de la vega del río Tastavins
penetraba en Peñarroya.

Museo Etnológico “Lo Masmut”


En
la parte más elevada del casco urbano de Peñarroya de Tastavins, muy
próxima a las ruinas de su antiguo castillo, (C/ Castillo, 4) se
emplaza, en el interior de dos viviendas tradicionales recientemente
rehabilitadas, la interesante Exposición Permanente de Etnología
titulada “Vida y oficios tradicionales: Lo Masmut”. La creación de esta
completa y variada exposición etnológica ha sido posible gracias al
desinteresado y continuado trabajo de los miembros de la “Asociación
Cultural Tastavins” y al depósito de numerosas piezas y objetos por
parte de muchos vecinos de la localidad. El edificio rehabilitado donde
se ha instalado la exposición permanente ha conservado buena parte de
sus antiguas estructuras, como la bodega, la cuadra, la despensa, el
hogar, la alcoba, etc... En su interior se ha instalado el mejor y más
completo conjunto etnológico actualmente existente en la comarca del
Matarraña, y cuya visita es altamente recomendable. El museo o
exposición permanente presenta, en cinco plantas (una de ellas
subterránea), un total de 9 salas que, de abajo a arriba, tratan los
siguientes temas y actividades:

Sala 1. La Bodega: tinajas, cántaros, carnera y recreación de la conservación de alimentos.

Sala 2. La Cuadra: carro completo, aperos de caballerías y labranza, prensa de vino.
Sala 3. La elaboración del vino: grandes barriles y toneles, botos de piel, medidas, etc...
Sala 4. La siega y la trilla: herramientas, aperos, trillos, medidas, útiles diversos, etc...
Sala 5. La despensa y la elaboración del pan: la miel, la caza, el pan, el cerdo, etc...
Sala 6. El hogar y el comedor: cocina, fregadera, hogar objetos y útiles de uso cotidiano.

Sala 7.
La alcoba y el dormitorio: mobiliario, objetos de aseo personal, ropa, etc...
Sala 8. La carpintería: recreación de una carpintería tradicional muy completa.
Sala 9. La herrería: recreación de una herrería con su fuelle, fragua, yunque, útiles, etc...

Las
distintas salas están documentadas a través de diversos paneles
ilustrados con magníficos dibujos de D. Pasqual Vidal y Fígols, de
Massalió, en los que se reflejan y se explican con detalle la mayor
parte de las piezas expuestas, así como los modos de vida tradicionales
y las tareas cotidianas de los habitantes de la comarca del Matarraña
hasta mediados del siglo XX.
Quizás entre las distintas
colecciones expuestas tengan un mayor interés, por su carácter
completo, las referentes a los tradicionales oficios de la carpintería
y la herrería, recreados como antiguos talleres en sus respectivas
salas.
La exposición “Vida y oficios tradicionales: Lo Masmut” de
Peñarroya de Tastavins, constituye no sólo una magnífica colección de
piezas etnológicas, única en su género en esta comarca, sinó también, y
sobre todo, un ejemplo de colaboración y particiáción de todo un pueblo
por conservar la memoria de su pasado más reciente.

Información para visitas: En el Ayuntamiento o llamando a los teléfonos: 978 896 743 y 978 896 707

Inhóspitak, territorio Dinópolis

Territorio
Dinópolis es uno de los proyectos turísticos más innovadores que se han
puesto en marcha en España en los últimos años. Un parque
paleontológico en Teruel capital y otras tres sedes ubicadas en
distintos municipios turolenses, forman un solo complejo de ocio
distribuido por toda la provincia de Teruel.

Las especies
únicas de dinosaurios que se han encontrado en la provincia y los
fósiles de conservación excepcional, son los protagonistas de la parte
expositiva de Territorio Dinópolis.

Pero además se puede
descubrir cómo se excavan los fósiles, cómo se restauran y las técnicas
de clasificación que utilizan los científicos.

Entrar en las
sedes de Territorio Dinópolis es viajar por el planeta Tierra hace
millones de años. Conocer cómo surgió la vida y cómo ha ido
evolucionando es una experiencia enriquecedora y divertida.

En
Peñarroya de Tastavins, fronteriza con las provincias de Tarragona y
Castellón, se abrió la primera de las sedes de Territorio Dinópolis;
con una propuesta lúdico científica en la misma línea de Dinópolis
Teruel.

En 1997, en este municipio, se excavaron los restos
parcialmente articulados del saurópodo más grande y completo que se ha
hallado en España y uno de los saurópodos del Aptiense (hace 110
millones de años aproximadamente) más completos del mundo. Los restos
de este animal adulto llegaron hasta el mar. En ellos anidaron
vertebrados marinos que los colonizaron hasta que los sedimentos lo
ocultaron por completo.

Gracias a este complicado proceso, hoy
podemos saber que este animal llegó a medir hasta 17 metros de altura y
que a pesar de sus muchas toneladas de peso podía erguirse sobre las
patas traseras para alcanzar las hojas de los árboles más altos.

Pero
el hallazgo de estos restos se remonta tres años atrás, cuando los
hermanos Pedro y Andrés Ortiz, aficionados a la Paleontología,
encontraron dos fémures y cuatro o cinco cuerpos vertebrales del
dinosaurio. Fueron ellos los que se pusieron en contacto con el
Gobierno de Aragón y los que indicaron a los paleontólogos el lugar
exacto en el que se encontraba el yacimiento.

Los
fósiles originales son, junto con la réplica completa del dinosaurio,
construida por los paleontólogos de Dinópolis, las piezas más
importantes de la exposición de Inhóspitak, en la que también se
explica al visitante el complejo proceso de excavación de estos restos.

Proyecciones, juegos interactivos y un espacio de animación
infantil componen el grueso de la oferta lúdica del centro, que cuenta
además con un espacio exterior dedicado al descanso de las familias.

En esta zona se han construido unos grandes areneros en los que los niños pueden buscar sus propios fósiles.
Rocco, un joven dinosaurio algo despistado, sirve de guía, sobre todo a los más pequeños, por el recorrido a través del centro.
Rocco
es un Tastavinsauro que no tiene 17 metros de altura ni pesa toneladas,
pero al igual que el original, vive en Inhóspitak, donde juega paciente
con los niños que visitan Peñarroya de Tastavins, para ver el gigante
que habitó aquellas tierras.

Centro de Interpretación del Porcino

Está
ubicado en los antiguos establos del conjunto monumental Virgen de la
Fuente. Este espacio, mediante audiovisuales, carteles, maquetas,
juegos interactivos y la representación de espacios y ambientes con
escenas cotidianas, pretende acogerle e informarle para que pueda
disfrutar y comprender los valores culturales y paisajísticos del
territorio Mezquín-Matarraña, así como la importancia del Sector del
Porcino en la zona y su carga cultural y antropológica.

El Cerdo, Tradición y Cultura
Pocos
animales han ayudado tanto en la economía de subsistencia como el
cerdo, especialmente en lugares como la provincia de Teruel, donde la
complicada orografía y la elevada altitud media han impedido un gran
desarrollo de la agricultura.

La Matanza
El Cerdo
era criado durante todo un año para ser sacrificado en el invierno
entre San Martín y San Antón. La matacía es un rito; una fiesta
familiar y vecinal donde todos participan.

El Mondongo
Las
mujeres de la casa, depositarias de las fórmulas magistrales, son
encargadas, inmediatamente después de muerto el cerdo, de la tarea de
transformar sus diferentes partes en los alimentos que serán consumidos
a lo largo del año.

La Ruta de las cárceles

La
cárcel de Peñarroya está ubicada en la Casa Consistorial y es uno de
los pocos elementos que no han sido modificados. Esta cárcel se
construyó en el edificio consistorial del siglo XVI. El conjunto está
estructurado en tres estancias comunicadas entre sí, la primera se
identifica como la vivienda del carcelero y las otras dos se utilizaron
como calabozos. El último de ellos tiene un estrecho y angosto acceso,
a través de un pasillo excavado en la roca. El acceso se realiza a
través de una puerta con dibujo conopial en el intradós. La primera
estancia se comunica con el exterior con una ventana con robusta reja.
Los muros interiores de la cárcel son de mampostería en la parte baja,
y de sillares en el techo abovedado ligeramente apuntado. El suelo es
de tierra. Se conservan algunos graffiti en las jambas y dintel de la
puerta de acceso al primer calabozo, así como una argolla en el
calabozo interior.